De chica tenía una perra, me la trajo mi hermano (el mayor) una mañana de invierno,
Yo dormía y ella me despertó a lengüetazos, corría por toda la cama, era blanca con manchitas marrones, toda perfumada y parecía de algodón
Con mi padre, pensamos el nombre, el lo sacó de una de esas revistas para chicos decidimos en conjunto que se llamaría “Julieta” y le hicimos una planta al lado de su cucha con un cartel que decía su nombre... así ella podría reconocer donde tenía que dormir…
Julieta era una perra con carácter, no le gustaba que la molesten mientras comía, dormía… en realidad nunca! Sin embargo yo creo que nos entendíamos… teníamos nuestros códigos si yo le acercaba mucho la mano ella me avisaba que no quería cariño mostrándome sus dientes, entonces no me quedaba otra que hacerle caso o salir mordida (siempre prefería la primera, claro)
En la mudanza a rosario, la llevamos en un camión tenía tanto miedo como yo…
Los años posteriores fueron raros…
Cuando Murió Julieta, los labios se me cansaron de hablar maravillas de ella,
No era mala, era estricta con sus afectos, no era inteligente, era genial!
Y además jugaba a la pelota.
¿Quién tiene alguna historia de perros o de gatos o de abejas o bichitos de luz?
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