Y pude ver su alma
almidonada y planchadita
su horizonte cortito
su mirada mezquina
sus sueños de turista
su vejez financiada
su olvido inevitable
su ausencia indiferente
su pasión no estrenada
su todo que fue nada
y por un momento
sentí alivio
de ser esta tormenta
de ser yomisma...
esta delirante...
entusiasmada....
esta militante del desastre.